Y TE DIAGNOSTICO UNA LOCURA
Se habla mucho de los efectos secundarios de ver la tele, de los videojuegos... pero no de los libros. Porque sí, pequeñuelos, los libros no son inofensivos. Aunque los veáis tan quietos, tan formales, tan rectangulares en las estanterías... si los habéis leído os han dejado su marca imborrable en las neuronas. Esto es especialmente visible en personas que tienen un género favorito:
- Ciencia- ficción: Los lectores de tan maravilloso género, además de estar marcados por un definitivo pesimismo, evitarán cámaras de seguridad, contadores de centros comerciales (existen, pequeñuelos, yo no lo sabía pero existen, algún día traeré una foto) y cualquier otro dispositivo susceptible de controlarnos.
- Cuentos infantiles (incluyendo padres y canguros): Estas personas mostrarán una desconfianza inmediata de viejecitas con verrugas y sin aspecto de abuelita (todos conocemos el aspecto real de una abuelita), así como de extraños que ofrezcan caramelos o que nos comamos su casa.

- Novela policiaca: Mirada calculadora, control absoluto e inconsciente de las personas que están en la misma tienda o cafetería que ellos. Se saben de memoria la matrícula de los coches de los vecinos (los que tienen motivos legítimos a estar delante de su casa) o al menos reconocen al instante a los que no lo son.
- Fantasía: Suben al bus. Se sientan. Ya no están ni aquí ni ahora. Dificultades de concentración, facilidad para hacer castillos en el aire y distraerse con el vuelo de una mosca.
- Ensayo: Tres posibilidades. Una, es un estudiante y lee lo que le mandan; miradas de odio ocasionales al libro en cuestión. Dos, una persona interesada en un tema que lee lo que se publica sobre ello, culta y tal; que tiende a hablarle a la gente de cosas que jamás han oído como si fuera el precio del pan. Y tres, el tertuliano que "sabe de todo", os lo imagináis.
- Terror / novela gótica: Amor/odio por la oscuridad. Mirada de sospecha ante gente pálida y con gafas de sol. Atracción por ruinas y cosas viejas en general. Predominio del negro en el armario.
- Novela romántica: Optimistas. Casi todas son mujeres. Convencidas de que el príncipe azul llegará tarde, pero en cualquier momento y lugar. Y normalmente será rico. Por no olvidar del aspecto inocente tras el que se esconde un conocimiento comparable al kama-sutra.
- Existencialistas: Pues eso, existencialistas. Ya es en sí misma una forma de locura literaria. No se me ofendan.
- Novelas de viajes/históricas: Seguridad máxima al opinar sobre un lugar o una época sobre la que han leído. Especialmente obvio en el caso "epidemia davinci". No suelen acordarse del concepto de licencia literaria, consistente en me-invento-cosas-en-medio-de-lo-real, que es el principio básico de una buena novela. Digo yo, que a lo mejor no.

- Pasealibros: Es un caso especial... Esa persona que merece ser apartada de toda librería o biblioteca, pues los utiliza sólo para lucimiento personal sin respetar su contenido. Ese individuo que lleva un libro bajo el brazo (formato best-seller de moda, ensayo profundo para hacerse el listo o libro de culto porque cree que el carisma se pega). Propongo un linchamiento popular. Me sé de algunas que se apuntan.
Y no se me ocurren más. Si eso añadid. Como no me ha pasado nada interesante...
Hester Prynne — 26-03-2005 21:44:47
crispa — 27-03-2005 13:15:31
Bo Peep — 27-03-2005 18:29:31
kharlos — 27-03-2005 23:37:27
Genadie — 24-10-2005 22:36:45