(PECADOS CAPITALES, 1)
Saludos, pequeñuelos. Hoy busco comprensión a mis debilidades.
Soy humana, como la mayoría de los que me leen, y eso me hace vulnerable con bastante frecuencia de los pecados capitales. Hoy ha sido la envidia.
Me he visto asaltada por un ataque del verde sentimiento. Verde como poema de lorca, como lechuga, como el perro más raro.
He visto a una chica... con un bolso.
No cualquier bolso, no. No penséis "al fin se descubre como la pija que es, ha visto un bolso con vete-a-saber-qué-logotipos y se ha vuelto loca". Nonononono. A mí esas cosas no me van.
¡¡¡¡Era un bolso de absolut!!!! ¡¡De VODKA ABSOLUT!!
Lo quiero lo quiero lo quiero lo quiero. Quiero ese bolso.
Me encanta absolut, y no sólo en mi copa (que por supuesto), también en mi carpeta. ¿No es increíble el derroche de imaginación de cada anuncio de absolut? Mil millones de imágenes, de carteles diferentes, con una misma silueta.

Pues eso, que quiero ese bolso. Mañana se me habrá pasado, en realidad mi pecado preferido es la pereza, y soy demasiado vaga como para envidiar durante mucho tiempo.
PDTA: Si vivís en Madrid, ya que estoy os recomiendo un sitio: "La Sultana". Está cerca de Moncloa, y de los bajos de Argüelles. Miraré la calle y editaré. Es pizzeria por la tarde, y bar de copas más tarde. Se puede hablar con el volumen de la música, que puede ser desde blues hasta reagge. Las pizzas están de muerte, también hacen chapatas pequeñas. Tienen billar y dardos. Y sobre todo, si pides vodka te sacan la botella de ABSOLUT del congelador. Eso es amor por el cliente y lo demás son tonterías.
Nadj — 01-06-2005 10:24:17
Ari — 01-06-2005 12:22:06