O POR QUÉ NOS DA MIEDO LA GENTE
Nas, nas.
El otro día, cuando recogí a aquella señora en la carretera, me quedé pensando. Seguramente, si en vez de una señora rellenita hubiera sido un chaval joven no le hubiera parado. O un señor.
Porque si alguien te pide ayuda, lo primero que piensas es que te va a robar. Vale, seguramente no todo el mundo lo piensa, yo antes tampoco.
Pero ahora sí, y no es porque me hayan asaltado nunca.
Es porque pones la tele, abres el periódico, y parece que de casa a la facultad vayan a atropellarte, robarte, insultarte, perseguirte...
Cuando alguien le pide indicaciones a mi madre en Madrid, ella agarra el bolso por si acaso. Si alguien nos pide cincuenta céntimos en la parada de autobús para llegar a su casa, no nos lo creemos ni de lejos. Pero a mí me ha pasado alguna vez quedarme con diez céntimos menos.
Si un desconocido nos pide el móvil para llamar nos hemos quedado misteriosamente sin saldo, sin batería, nos lo hemos dejado en casa...
No nos fiamos de nadie, y me da la sensación de que exageramos. Por un lado, la inmensa mayoría de la gente tiene un trabajo normal y no se dedica a vaciar bolsos. Y los que sí lo hacen, algún viaje en metro harán sin robar, digo yo. Así que las posibilidades reales de que nos roben son escasas.
A lo mejor en otras partes del mundo no es así, pero de momento Madrid es un sitio bastante seguro.
Conclusión: todo este rollo para decir que estoy hasta las narices de tanta paranoia, y que os odio, programas de sucesos y periódicos sensacionalistas que me hacéis desconfiar de media ciudad.
Bueno, ya he soltado el rollo. Y recordad, pequeñuelos, con este calor bebed mucha agua y no hagáis deporte. En Sistema Anoat (a la derecha, en el menú, Blog de Javi), encontraréis un recuerdo de esas clases de gimnasia en el colegio. Se le quitan a uno las ganas de correr nunca más en la vida.
Elena — 29-06-2005 20:14:21
crispa — 29-06-2005 20:25:25
pnac — 30-06-2005 03:58:39
Nadj — 30-06-2005 14:46:26