Saludos, pequeñuelos.
Hoy tenemos película virtual. Vayan comprando palomitas y ocupando sus asientos. Se apagan las luces... ahora empleen la imaginación porque me quedé sin presupuesto para hacer la superproducción y colgarla aquí.
En primer lugar y antes que nada, imagínense de fondo la banda sonora de alguna peli de 007.
A continuación, imaginen un casino glamouroso, con sus ruletas y sus japoneses borrachos a la par que forrados. Como es probable que no conozcan uno más que por las películas (es lo que tiene la vida real), pues imaginen el de la peli que prefieran. Bolitas que caen en numeritos, cartas, martinis con vodka removidos pero no agitados... esas cosas.
Y aquí llega el esfuerzo mental: ahora imaginen a la que escribe con unos amigos en semejante paraje.
Nota sobre los personajes: hay que intercambiar camisetas jevis de algunos o de color liso e impersonal de otros, por ¡¡camisas!! (nunca creí que les vería con camisa).
Tenemos al siguiente grupo básico (porque había más, pero desertaron antes del centro de la acción):
- El cuarteto de EL MÉTODO.
- Tres que apostaban por libre.
- Yo, que no jugaba porque no tenía dinero que apostar (y no, no me dejaban apostar con la ficha de los coches de choque).
Los inocentes personajes entran en el casino, con caras felices y explicaciones sobre EL MÉTODO. El padre de todos los métodos, calculado estadísticamente como infalible. Demostrable incluso con gráficas.
Ya hemos introducido la situación. Todo comienza como una película alegre y feliz: un cumpleaños, dinero en los bolsillos... pero no teman, la noche no tardará en torcerse.
Risas, personajes que aprenden cómo funciona eso de la ruleta, vasos de agua que las copas están muy caras...
Tres infartos colectivos y 150 euros más tarde...

Escena final: jo.
¿Que qué pasó en medio? Por decirlo muy resumido
Los pasos intermedios podemos resumirlos en: ¿¿pero quién iba a pensar que saldría el rojo TRECE veces seguidas?? ¿y el catorce un CERO?
Conclusiones de Crispa:
· Esto del casino no es rentable (para nosotros, para el dueño sospecho que sí), por mucho método que tengamos.
· Es más divertido si no es tu dinero el que se apuesta.
· Ya tenemos abono rojo, no tenemos edad para tanto infarto de miocardio.
· ¿El tongo y las casualidades se unieron en nuestra contra? ¿O será una de las dos? ¿Hemos eliminado toda posibilidad de que nos caiga un rayo en una temporada?
Al menos, hubo uno de los que iban por libre que llegó con 20 y se fue con 100...
Y no, no explico el método, no quiero que nadie me denuncie cuando le embarguen el barco de playmobil o el castillo de lego.
Y un consejo, pequeñuelos: si vais al casino, id con alguien que corra más y pueda salir huyendo con vuestros ahorros antes de que dejéis sin herencia a vuestros nietos porque "estáis en racha".
DARTH HOYU — 02-07-2005 13:56:52
Hester Prynne — 03-07-2005 10:52:46
Mr. Kapital — 03-07-2005 12:31:35
Javato — 07-07-2005 15:40:07
crispa — 07-07-2005 22:53:58