He vuelto, pequeñuelos.
Estoy flipada. Enganchada. Impactada. Y preparáos, tenéis África para rato.
De momento, y como introducción, os diré:
Lo mejor han sido las girafas, los hipopótamos, los leones, la luz del amanecer, la sabiduría de los elefantes, saber que procedemos de un paraíso, los pájaros de colores imposibles, las sonrisas, la música, las cascadas, la paz, los atardeceres, las ginetas, las telas, la experiencia de país africano con democracia consolidada, las historias de Obi (un guía), las compras, la carne de kudu.
Lo peor ha sido la indignación (viven en un tierra rica, son pobres como ratas), que se cale el coche junto a un elefante que lleva muerto una semana, casi un día entero de viaje, que Pat se pierda en el aeropuerto de Frankfurt, la experiencia del país africano dictatorial.
En una semana, he cogido 8 aviones, 2 avionetas, 1 helicóptero, 2 jeeps, 2 lanchas y varios minibuses o minivans.
He dormido dos noches en tienda, dos noches en cabañitas y dos noches en hotel. Ah, y dos noches en aviones.
He dormido en Bostwana y Zimbawe, aunque he pasado fugazmente por Sudáfrica, Zambia y Alemania.
He visto dos hipopótamos peleando, elefantes cruzando la carretera y leonas durmiendo. Y el aeropuerto de una capital de país, en el que sólo había tres aviones y unas cuantas avionetas.
He estado tan cerca de una catarata de 95 metros que me empapé como si hubiera estado lloviendo.
Y sólo he estado fuera una semana, ya iré dando detalles.

Leonor — 18-07-2005 22:01:18
Arwen — 19-07-2005 00:22:33
Nadj — 19-07-2005 13:24:11
Nahuel — 20-07-2005 22:01:16
Luis — 21-07-2005 23:31:20