Saludos, pequeñuelos, sigo algo ausente mentalmente, pero ahora tecleo para vosotros como debería.
Me doy cuenta de que esto empieza a parecerse a los libros de teo, o a los simpson como decía Nadj. Cripi en África. Cripi en la facultad. Cripi en Mundaka. Y ahora... (redoble de tambores) ¡¡en el futbol!!
Aviso: aunque estoy muy orgullosa de saber perfectamente y desde hace mucho lo que es un fuera de juego (otra cosa es que le vea algún sentido a la regla), mi conocimiento futbolístico acaba ahí.
Así que ir al fútbol ha sido, para mí, una experiencia sumamente educativa.
Fui a ver el partido España-Serbia y Montenegro al Vicente Calderón (una vez dije Vicente Bernabeú y las reacciones de quien me escuchaban fueron de lo más graciosas).
Bueno, lo primer que hice fue comprobar que la gente tiene prejuicios absurdos. Si dices "voy a un concierto de Iron Maiden", te preguntan cosas como que si no te da miedo, con esa gente, si había policía...
Francamente, me siento mucho más segura en un concierto jevi que en los aledaños de un partido de fútbol. Entiendo que la inmensa mayoría de la gente es normal, y se pinta y lleva bufandas y gorras rojas y amarillas porque son personas inocentes que piensan que vamos a ganar el partido. Vale. Pero había otros con un rollo 18 de Julio que no me iba mucho, la verdad. Y esos sí que daban miedo.
Seguimos con cosas que he aprendido:
- El metro puede ir más lleno que la línea 6 a hora punta por la mañana. Lo juro, puede.
- Todo el mundo se lleva un bocata. O compra chucherías antes de llegar al estadio, que son más caras cuanto más cerca.
- Tened miedo, porque existen al alcance de todos unas armas de peligroso potencial y aspecto inofensivo. Los policías nacionales que custodian las entradas de los estadios lo saben bien, por eso no permiten que nadie entre con botellas de agua de un litro o más. Fijaos si es real y tangible el peligro, que se concentran en eso sin preocuparse por revisar mochilas, en las que se colaron menudencias como esa bengala que tiraron al campo. Pero es que buscando tiburones se te puede colar alguna inofensiva piraña.
- La banderita del corner puede ser roja o amarilla fosforita. No sé qué diferencia hay.
- Antes de que empiece el partido, ocurre lo siguiente:
Los serbios salen a entrenar con la pelotita
Los árbitros salen a entrenar haciendo carreritas cortas y aerobic. Éstos llevaban los chándal más bonitos (¿¿es chándal, chándals, chándales...??).
Los españoles salen los últimos, pero no es por vaguear, nonononono. Es por los aficionados, que se van a dejar la garganta en cuanto les vean y claro, así no se llega al final del partido con voz. Aunque visto lo que acabaron llamándoles, no sé si les merecía la pena el detalle...
- Durante el partido, es casi mejor que no preguntes muchas dudas existenciales, porque o no te hacen caso o te miran mal al responder.
- En cambio, si es conversación trivial sobre el partido, puedes dirigirte a toda esa gente que tienes alrededor y a la que no conoces de nada, porque nadie se va a extrañar. Y sí, son esos mismos que te empujan cuando vas a preguntarles la hora en el metro al día siguiente.
- El motivo de esos cortes de pelo tan originales de los jugadores de fútbol no es porque sean unos horteras ni unos pijos-marca modas. Es para que puedas distinguirlos en el estadio.
- El estado ideal del aficionado en el fútbol es rodeado de gente sosa o a la que no le guste el fútbol. Así, no se levantarán cada vez que se acerque un gol o alguien se pegue, y podrás verlo todo. Y el estado más temido del aficionado es que te pongan una bandera gigantesca detlante de las narices.
- La pantalla enorme que hay en el estadio no sirve para nada. No pueden repetir goles ni ná por los derechos de televisión.
- El límite marcado por las líneas blancas, lo que viene a ser la cancha, es como criptonita. Por eso hay gente que llora y se retuerce de dolor hasta que la sacan en camilla, pero en cuanto la camilla supera el terrible influjo del campo, pueden levantarse. Aunque quizá sea el césped, debe de estar lleno de fertilizantes químicos. Puro veneno.
- Es posible meter un gol con tres jugadores físicamente dentro de la portería.
En conclusión, ir al fútbol es bastante entretenido, se pasa rápido y ya veis que se aprende mucho. Lo peor de la jornada, diría yo, es no poder intervenir en esas conversaciones pre y post partido (¿qué diablos es un media-punta? porque a mí me suena a bricolaje).
Ari — 12-09-2005 01:22:25
crispa — 12-09-2005 12:49:07
Hoyu — 12-09-2005 13:03:55
Luis — 14-09-2005 01:01:35
Bo Peep — 18-09-2005 13:57:47