Hace poco tuve un día de olores.
Por la mañana, en el autobús, se sentó a mi lado un niño pijo. De primeras, como soy una antisocial, me pregunté qué había hecho yo para que la gente se sentara a mi lado y no me dejara a mis anchas. Pero enseguida me alegré de que se hubiera sentado... porque olía a mousse de limón. No a limón. Ni a postre, ni a dulce. A mousse de limón. Y he de decir que es un olor estupendo para un chico.
A medio día salí de la facultad y paseé por Ciudad Universitaria. Los prunos de la Avenida Complutense ya están floreciendo,y cuando pasas junto a ellos, huelen a miel.
Por la tarde hice un viaje en coche, y me encanta el olor del chorrito del limpiabarabrisas del coche de mi padre. Ya sabéis, eso que sale agua y limpia cristales para que puedas ver algo. Huele a magdalenas, lo juro. A magdalenas de la bella easo.
Llegamos al hotel, por la noche, y había unos fresones en un plato en la habitación. No olía mucho, pero sí dejaba un suave aroma a fresa.
Me gustan los días de olores cómo este. Pero no creáis que sólo me gustan olores de comida. Hay muchos más, y no todos son alimenticios:
El olor de las cajas de puros (y eso que no fumo y me agobio cuando alguien fuma puros cerca de mí), el de las rosas, el del pan recién horneado, el de la despensa de mi abuela, el de la cera de los esquís (o a lo que sea que huelen las tiendas de reparación y alquiler de esquís), el de los lápices al sacarles punta (éste me encanta), el de la lavanda, el del chocolate (a éste le siento llegar físicamente hasta el fondo de mi cerebro), el del papel antiguo, el de las cerillas, el de los rotuladores permanentes (lo sé, un día acabaré colocada), el del cuero, el de la cebolla pochada, el del vodka con frambuesa, el de las mezclas de especias para carne y asados (tuve un bote que me daban ganas de usar como colonia o semejante), el de lluvia, el de tormenta (no es lo mismo) y ya no se me ocurren más.
Son unos cuantos, y me dejo alguno. Dicen que el olfato es el primer sentido que desarrollamos, y el más asociado a la memoria. Así que supongo que le pasa a todo el mudno, un olor bueno o malo puede marcarte todo un día.
Curioso.
HOYU — 07-03-2006 20:51:57
crispa — 07-03-2006 21:45:29
Ari — 08-03-2006 12:06:02
crispa — 08-03-2006 12:34:35
Ari — 08-03-2006 14:09:49
Ediciones Resaka — 08-03-2006 14:58:14
Fizban — 09-03-2006 17:41:53
crispa — 10-03-2006 10:00:00
Fizban — 10-03-2006 12:10:01