Es duro ser un fan de harry potter.
La gente que no lee ya piensa que es extraño perder horas y horas de tu vida "sin hacer nada", leyendo. Así que para ellos, leer Harry Potter habiendo películas es una clara pérdida de tiempo.
La gente que lee cosas serias, de historia o política o actualidad o de temas especializados y sesudos, considera que leer Harry Potter y tener más de doce años es muestra de un claro retraso mental.
Los frikis estamos muy especializados: a unos les gusta star wars, a otros los comics de marvel, a otros el anime, a otros la ciencia ficción... y confesar que lees Harry Potter puede hacer que te miren con condescendencia y un despectivo "niños magos".
Y aun si buscas un friki dentro del sector, de la literatura fantástica, es poco probable que reconozcan una cierta afinidad.
Para los que leen, sin más, lo que caiga en sus manos, Harry Potter tiene el mismo aspecto que el código de las narices, de libro vendido gracias a una campaña de publicidad.
Por no hablar de los intelectuales de pro, que llevan gafas de pasta y boina negra (al menos en su imaginación, la llevan). Esos te miran por encima del hombro, pero lo harían leyeras lo que leyeras, así que...
Por eso, hoy voy a romper una lanza por él. Que nadie se dé por aludido, creo que todos los que me leéis y me conocéis me habéis daod alguna vez vuestra opinión de porqué el pobre potter es poco serio. Pues aquí van lo míos. Los libros de Harry Potter me gustan porque:
- Hacen que los niños lean. Sí, ya sé que antes también había libros iguales o mejores para leer. Pero hoy en día hay pocos niños que asocian libro con diversión, porque nadie de su entorno lo hace. Y en eso de nadie me refiero tanto a los padres como a los amigos como a la tele.
Luego, una vez se han devorado el tomo del niño mago, esos chiquillos entrañables querrán más. Y ahí es donde, astutamente, les colocamos el Julio Verne, Crónicas de Narnia, María Gripe o lo que se tercie.
- No son malos. Objetivamente, no son malos. No todos son tan buenos como el primero, pero están bien escritos, tienen una trama sólida, un argumento convincente y unos personajes que evolucionan. Están bien hechos.
- Enganchan. Claro que hay libros peores que hacen lo mismo, y los culebrones también, pero siempre es un punto a favor.
- Tienen ideas interesantes. No es todo "el niño estaba contento y la casa era muy grande". Hablan, por ejemplo, de lo que es realmente el valor, de que hay que llamar a las cosas por su nombre (en estos tiempos de eufemismos). Aunque sea fantasía, deja clara la realidad: que los buenos no ganan siempre, por que sí y sin problemas.
- Hacen reír.
- Aunque ha copiado un poco todo de leyendas, libros de fantasía, mitos y demás, lo ha encajado bien. La Rowling ha conseguido hacer un mundo totalmente nuevo con piezas viejas. Un mundo interesante y no necesariamente mejor que éste. Sólo diferente.
- Porque he recuperado algo que echaba de menos desde los libros de Los cinco: Los banquetes. Esas cosas maravillosas e intrigantes que comen... y obviamente, me refiero a las chucherías mágicas, no a las descripciones de comida inglesa.
- El primero triunfó solito y sin necesidad ninguna de publicidad, porque no la tuvo.
- Y aquí mi último argumento desesperado: ¡¡pensad en la cantidad de gente que vive de esto!! Los trabajadores de las jugueteras, los diseñadores de videojuegos, los editores, los leñadores... No les dejéis sin trabajo. Y sí, éste es mi argumento demagógico.
Pero vamos, que les deis una oportunidad. O llenaré vuestras camas de escregutos de cola explosiva.
Ari — 14-03-2006 17:57:52
crispa — 14-03-2006 18:03:54
Ediciones Resaka — 15-03-2006 09:13:38
Ari — 16-03-2006 16:20:19
Luis — 16-03-2006 19:16:02
Alan Alexader Cabezas Baca — 20-05-2006 01:58:55