Yo sé -no creo sino que sé-, que he contado un millón de veces que trabajo viernes,sábados,domingos y lunes.
Que unos días trabajo por la mañana,otros por la tarde, y otros todo el día con horario partido.
Que una semana de cada seis, libro y me quedo en mi casa.
Pero después, TODOS me preguntan otra vez cuándo, dónde y cómo trabajo. Normal, les digo, es difícil acordarse. Yo sin chuleta no sabría cuando ir, y aún así seguro que un día vengo cuando no es. Y entonces TODOS (de verdad, todos) afirman que estoy muy equivocada: no es que se les haya olvidado, es que yo no se lo he dicho.
Claro, es mucho más fácil echarle la culpa a mi despiste, y asumir que la que no recuerda bien soy yo. Bueno, pues yo estoy segura de que lo he explicado cienes y cienes de veces. Que no me importa, si ya os digo que es normal no registrarlo todo, pero no me digáis que no os lo he dicho.
En fin, mi conclusión es que todos tenemos razones, será que no se lo he explicado a quien yo creía, pero sí lo he explicado. Y dada la cantidad de gente que afirma no haber sido informada, sospecho que hay unos pocos traumatizados por mis constantes monólogos sobre mi horario.
Bien, seas quien seas, persona a la que he contado lo mismo ochenta veces, ¡la próxima vez fréname a tiempo y dime que ya te lo he contado!
En fin. Y ya que estamos, veo que no os ha hecho mucha gracia mi reflexión culinaria. Bueno, qué se le va a hacer. Besotes, pequeñuelos.
Ediciones Resaka — 27-03-2006 14:21:07
Luis — 27-03-2006 15:08:27
crispa — 27-03-2006 16:43:46
Fizban — 27-03-2006 18:24:33
Luis — 27-03-2006 18:48:52