Pequeñuelos, he encontrado un trabajo mejor que el de eurodiputado.
Mejor incluso (o al menos igual de bueno) que el de crítico de cine. Yo quiero ser intelectual. No ser una intelectual más, sino una intelectual profesional.
La diferencia es sustancial. Una vez tienes el carnet de intelectual (aún no sé dónde los dan, pero estoy en ello) no sólo puedes opinar sobre cualquier cosa como un tertuliano cualquiera, además puedes cobrar por ello e incluso salir en los medios de comunicación.
Los intelectuales de pro pueden dedicarse a cualquier cosa, desde pintar a escribir poemas o dar conferencias o enseñar en una universidad extranjera aunque sólo chapurrees el idioma y tus alumnos se queden estupefactos cuando les sueltes aquello de "when the moors..." de Aznar en Georgetown, que bien que me reí en su momento pero se me quitó la risa al ver lo que cobra ahora por aconsejar a Rupert Lucifer Murdoch.
Precisamente nuestro anterior presidente es la prueba de que puedes ser cualquier cosa antes de intelectual. Incluso presidente de un país. También terrorista de GRAPO (Pío Moa), escritora plagiadora, periodista, cantante, actor... eso es lo de menos, y es una de las grandes ventajas: cualquiera puede ser un intelectual, así que yo también quiero.
Ahora que tengo una meta fijada, estudiemos cómo ando de opciones para que me den el carnet de intelectual. Cuando descubra quién los da, claro:
- Llevo gafas de pasta. Esto son por lo menos tres puntos.
- Leo bastante, y además lo reconozco en público. Dos puntos.
- Pero casi todo es fantasía y ciencia ficción. Un punto menos.
- Me gusta el jazz. Un punto.
- Mis amigos me atribuyen sin ninguna seriedad la autoría de blogs estrella más sofisticados y más chulos que el mío. Un punto más.
- Y yo tengo el mío propio. Otro punto, sobre todo por los arranques de egoblog como este.
- Cuando la gente me sorprende pensando y espera que suelte algo profundo e inteligente, digo cosas como "¿Por qué el metal tendrá ese color?". Dos puntos menos por divagar de cosas poco profundas.
- La demagogia no me va mucho. No me digáis eso de "hay niños muriendo", que se me hincha la vena. Un punto menos.
- Soy una friki, que está de moda. Un punto para la nena, aunque quizá debía negar que soy friki para molar más... no sé.
- No me gusta la literatura francesa. Dos puntos menos.
- Tengo una hermana rubia. Así que en comparación soy mucho más seria. Un punto.
- Sé comer con palillos. Sí, incluso el arroz. Dos puntos. Estoy especialmente orgullosa de esto. Y sí, sospecho que es terriblemente superficial como triunfo personal.
- Estudio un idioma poco habitual. Otro punto.
- Me niego a ver pelis dogma y demás porque salgo con mal cuerpo. Tres puntos menos.
- El Quijote no me hace gracia. Ninguna. Esto da puntos positivos o negativos en función de la moda del mes, así que imaginad que parpadea.
- Soy una hooligan de la ortografía. Sí, sé que me odiáis, pero eso da un punto más.
- Tengo emule. Y lo uso con afición e incluso vicio. Diez puntos menos.
- Viajo. Tres puntos más.
UN MOMENTO ¡¡Acabo de empezar y ya tengo -6 puntos!!
Esto hay que frenarlo pero ya. Bueno, comentad y eso que yo os dejo un momento a cambiar mi look. He de hacerme con un juego de bufandas de seda y lana fina, más ropa de colores y complementos alternativos.
¿Qué más cosas creéis que dan puntos?
Fizban — 13-07-2006 19:47:23
Ari — 13-07-2006 20:26:45
Eli — 13-07-2006 20:55:42
ricardo — 14-07-2006 09:58:40
Ediciones Resaka — 14-07-2006 10:16:09
Burgués — 22-07-2006 23:01:40
Ari — 26-07-2006 01:03:18
Fizban — 26-07-2006 18:35:58
crispa — 28-07-2006 22:34:50
muffin — 29-07-2006 20:21:55
desde el universo conceptual post vacacional — 03-08-2006 17:51:19