(O bien: cómo se supone que tiene que ser un blog)
En el mundo de los blogs y bitácoras no hay el libre albedrío que predicamos. Hay netiqueta (buenas maneras), blogstars (los grandes y respetados, aunque muchos tienden a dejarlo últimamente) y unos ciertos cánones.
El blog, además de un soporte lleno de posibilidades, tiene su propio lenguaje. Se supone. Lleno de posibilidades, también. Y muy rico. Confieso que no lo uso. Procedo a explicar por qué mi querida Caracola es un desastre como blog:
- Egoblog. Sí, lo sé. A veces esto parece el egocéntrico show de crispa. Bueno, es que un poco sí que lo es. Pero ojo, pequeñuelos, no me digáis que os engañé, ¡¡si para llegar aquí hay que teclear mi nombre en la barra de direcciones!! ¡¡Y mi nombre sale en dos de las categorías de la bitácora!!
Además, como ya dije en el principio de los tiempos, en mi primera anotación, si creé esta acogedora bitácora, donde todos son bienvenidos y agradezco que me lleven la contraria, fue para dejar de contar mi vida en los comentarios que hacía en los blogs de mis amigos. Para dejarles en paz, vaya.
- ¿Donde están los enlaces? Un desastre. No sé cuál es la media óptima de enlaces por anotación, pero un mínimo de dos por párrafo me parece bastante sensato. Y yo casi no tengo, desperdiciando la oportunidad de contextualizar y convertir mi monólogo en una conversación. Lo dicho, un desastre.
- Temática definida... más quisiera. Viajo bastante, pero no tanto como para justificar los viajes como tema. De verdad, me siento incapaz de limitarme a una sola cosa. Con lo que yo divago.
- Actualización + crispa = caos. Ya lo sufrís... lo mismo escribo cuatro posts en cuatro días que desaparezco dos semanas.
Ahora que lo leo, insisto: qué desastre. Mejor no sigo, que se me cae el alma a los pies. Yo quería llegar a que hay muchas convenciones en eso que llaman "blogosfera", y que seguirlas viene a ser aprovechar todo el potencial que tienen las bitácoras.
Pero en vista de lo lamentable que es mi lista, casi mejor termino diciendo nuestros blogs son como los dibujos que hacías de pequeño. Los niños son más grandes que la casa y los árboles son azules porque se te cayó la témpera verde, pero en el fondo les tienes cariño.
ricardo — 21-08-2006 13:09:28
Eliciya — 21-08-2006 16:37:50
ari — 23-08-2006 03:23:00
ari — 24-08-2006 08:37:33
muffin — 24-08-2006 10:48:15
Fizban — 24-08-2006 23:01:01
Hester Prynne — 27-08-2006 22:15:01
crispa — 28-08-2006 14:57:16